Después de muchos años viendo y disfrutando de las películas de Tim Burton, en todos los sentidos posibles, he de admitir que he acabado decepcionada con su última película.
Alicia en el País de las Maravillas explica como, trece años después, Alicia (Mia Wasikowska) vuelve al País de las Maravillas, lugar que no recuerda y donde se reencuentra con sus antiguos amigos a los que también ha olvidado. Durante su estancia comenzará un viaje en busca de su amigo el Sombrero Loco (Johnny Depp) para salvarlo de la reina malvada Iracebeth, la Reina de Corazones (Helena Bonham Carter) la cual destronó a su hermana la Reina Blanca, Mirana (Anne Hathaway).
Aún sabiendo que Tim Burton es propenso a crear escenarios lúgubres y caóticos, esta vez
no ha conseguido el punto mágico que le hacía falta al País de las Maravillas, no ha sabido plasmar la esencia del lugar que se describía en el libro. Más que maravillas solo se veían locuras.
La trama podría haber sido mucho mejor si la calidad de los diálogos la huiera acompañado, es decir, me resultó muy aburrida y pesada además de que creo que la actriz principal no supo interpretar el papel como realmente debería haberlo hecho. No vi a la Alicia del libro en la película.
Quizás porque esperaba mucho de esa película, o quizás no hay motivo, pero me ha decepcionado muchísimo y no volvería a pagar por verla en el cine. Recomiendo verla, ya que al fin y al cabo es una película de Tim Burton, pero vedla en casa u os dará estravismo en plena sala del cine por la rábia de haberos gastado el dinero en ella. Al menos Johnny Depp tiene algo de gracia cuando baila.
Lo único bueno destacable, Helena Bonham Carter, como siempre.















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